18 de Mayo de 2020 | 5:01 am

E-commerce y gobierno digital, forzados a crecer por la pandemia

La pandemia mundial del Coronavirus ha provocado una crisis humanitaria y financiera con resultados aún no del todo predecibles, lo que sí se puede saber es que se frenará el desarrollo global y que muchas economías serán seriamente dañadas. La restricción de libre circulación, la cuarentena, los toques de queda y otras medidas para enfrentar este flagelo viral, han provocado que el común de las personas deba adaptarse forzadamente a esta nueva situación y en especial, a la forma de comprar y adquirir servicios. El comercio digital y trámites online que avanzaban en Chile a un cierto ritmo y que hasta ahora había caminado, en este último tiempo ha debido correr.

En nuestro país, la reciente crisis social ya había impulsado el comercio electrónico alcanzando una cifra récord de US$ 6.709 millones en el 2019, un incremento del 25% con respecto al año anterior según lo informó la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), síntomas de que los segmentos etarios poco asiduos a realizar compras por canales normales se han ido adaptado al uso de la tecnología. Pero el cambio fue aún mas brusco, ahora es vital adaptarse al uso de la tecnología para adquirir productos de primera necesidad, de ocio e incluso realizar trámites legales mediante sitios web y aplicaciones, lo que antes era difícil de implementar en segmentos como la generación X (nacidos 1965/1981) e impensado para los baby boomers (nacidos entre 1945/1964).

La crisis sanitaria y el temor al contagio indujo a la fuerza grandes cambios en la forma de adquirir y consumir, las que llegaron para quedarse. Las tiendas ya anotan fuertes alzas en ventas de notebooks y tablets, como también celulares, que en gran medida van orientados para el teletrabajo, la teleeducación y por supuesto, para realizar navegación por internet y comprar digitalmente, esto último se ha disparado, la creciente descarga de aplicaciones para compras online y aumento de transacciones lo demuestra. Ya hace un tiempo habíamos visto como las calles llenaban de motocicletas de servicio de reparto a domicilio y hoy vemos que las filas extensas en los supermercados son realizadas en gran parte, por personas que se dedican a comprar por nosotros mediante aplicaciones, lo que se replica en tiendas y otros. También negocios pequeños se han sumado a la venta Online con su propia red de distribución y no solamente eso, gente común ha formado pequeños emprendimientos usando como canal de comunicación la aplicación WhatsApp para vender y entregar a domicilio diversos productos. Las redes sociales como Instagram, Facebook y otras están inundadas de estos avisos.

Por otra parte, el Estado se ha visto en la necesidad de acelerar sus planes de Gobierno Digital e implementar de mejor forma la tecnología para el servicio público, ofreciendo cada vez más opciones digitales y evitar los trámites presenciales, aglomerados y burocráticos, cada día incorporan más documentos y trámites bajo esta modalidad.

La pandemia no hizo más que acelerar lo inevitable y es que las formas típicas de comprar y efectuar trámites legales cambiaron para quedarse, el comercio y el servicio público deberán transformar radicalmente su manera de hacer las cosas, el cliente tendrá mejor acceso y dominio de las plataformas, buscará, comparará y elegirá mejor y para ello, el comercio se deberá esforzar para tener la mejor página de visualización,  amplia variedad, mejores precios, el mejor servicio y una logística capaz de entregar el producto de la mejor forma sea físico o virtual, los típicos vendedores serán asesores web, en fin, el cambio digital llegó y muy rápido.

Marcelo Ortiz Breitler
Director de la Escuela de Ingeniería Comercial
Universidad Bernardo O’Higgins