Delcy Rodríguez baja el tono e invita a EE.UU. a colaborar tras la captura de Maduro
Fuente: ExtraNoticias.cl / Medios
Un día después de la captura de Nicolás Maduro, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, extendió una invitación al gobierno de Estados Unidos para colaborar en una agenda de cooperación. En paralelo, reclamó la vuelta de Maduro a su cargo y se anunció la creación de una comisión para tal efecto. Este giro en el discurso de Rodríguez marca un cambio en la postura oficial venezolana, pasando de la confrontación al ofrecimiento de diálogo.
Rodríguez, quien fue nombrada presidenta encargada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) tras la detención de Maduro, publicó un comunicado en Telegram, donde firmó como la autoridad interina del país, aunque aún no ha sido juramentada públicamente. En el mensaje, expresó: "Extendemos la invitación al Gobierno de los EE.UU. a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional".
Rodríguez enfatizó la vocación de paz de Venezuela, diciendo: "Presidente Donald Trump: nuestros pueblos y nuestra región merecen la paz y el diálogo, no la guerra".
Por su parte, Donald Trump demandó "acceso total" a los recursos naturales de Venezuela, especialmente el petróleo. En una entrevista, Trump indicó: “Lo que necesitamos (de Delcy Rodríguez) es acceso total. Acceso total al petróleo y a otras cosas en el país que nos permitan reconstruirlo”. También mencionó la necesidad de reconstruir infraestructuras críticas, como carreteras y puentes, que según él, "no se construyen y los puentes se están cayendo".
Trump también reiteró su postura de que Venezuela será gobernada por su "equipo de confianza" durante un proceso de transición, advirtiendo que si Rodríguez “no hace lo correcto”, su futuro será "peor que el de Maduro".
Intentando aclarar el punto que dijo el sábado Donald Trump, en el sentido que Estados Unidos se apronta a controlar Venezuela y la administración de su negocio petrolero, el secretario de Estado Marco Rubio expresó que Estados Unidos no gobernará el quehacer diario de Venezuela sino que aplicará una “cuarentena petrolera”.
Las declaraciones de Rubio parecieron diseñadas para apaciguar las preocupaciones de que el operativo para lograr un cambio de régimen en Venezuela podría llevar a Washington a otra intervención extranjera prolongada o a un intento fallido de construcción de una nación. Contrastaban con las amplias pero vagas afirmaciones de Trump de que, al menos temporalmente, Estados Unidos “gobernará” la nación rica en petróleo, comentarios que dejaban entrever algún tipo de estructura de gobierno bajo la cual Caracas sería controlada desde la Casa Blanca.
“Continuamos con esa cuarentena, y esperamos ver que habrá cambios, no sólo en la forma en que se maneja la industria petrolera para el beneficio del pueblo, sino también para que detengan el tráfico de drogas”, dijo Rubio.
También planteó que Estados Unidos le daría tiempo para gobernar a los subordinados de Maduro que ahora están a cargo, y señaló: “Vamos a juzgar todo por lo que hagan”. Y aunque no descartó que vuelva a haber infantería estadounidense en Venezuela, declaró que Estados Unidos ya es capaz de detener barcos de drogas y petroleros sancionados.
A pesar de que Rubio intentó resignificar lo dicho por Trump, el jefe de Estado norteamericano reiteró el domingo que Estados Unidos controlaría Venezuela, al señalar: “Vamos a manejar todo”.
“Vamos a manejarlo y a repararlo”, declaró el domingo. Y añadió: “Tendremos elecciones en el momento oportuno”, pero no especificó cuándo.
Horas después, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, invitó a Trump a “colaborar”, y le dijo que desea tener “relaciones respetuosas”, en un tono sorprendentemente más conciliador que en sus posiciones previas.





