Una Francia endeudada enfrenta protestas estudiantiles mientras el gobierno prepara un ajuste fiscal de US$60 mil millones
Fuente: ExtraNoticias.cl / Medios
Francia enfrenta nuevas movilizaciones estudiantiles en medio de una delicada situación fiscal, marcada por una deuda pública equivalente al 119,3% del producto interno bruto. El gobierno prepara un ajuste de 60 mil millones de dólares para sanear las cuentas públicas, mientras crece el malestar por las condiciones de la educación secundaria.
Las protestas comenzaron el 17 de septiembre en el liceo Saint-Exupéry, en Créteil, al sureste de París, y se extendieron a distintas regiones del país. El martes, entre 266 mil y 450 mil personas participaron en las manifestaciones, según las cifras consignadas en el reporte.
El plan presupuestario del Ejecutivo responde a un escenario en que Francia proyecta cerrar 2026 con un déficit fiscal del 5,4%, por encima del límite del 3% establecido por las reglas de la zona euro. La reducción del desequilibrio fiscal se ha convertido en uno de los principales desafíos económicos del gobierno.
En paralelo, los estudiantes reclaman por la falta de profesores, el deterioro de las aulas y las dificultades para acceder a la educación superior. Durante el año escolar 2024-2025, el 10% de las horas de clase en los liceos no se impartió por falta de reemplazos docentes.
Una alumna de último año de secundaria en Marsella, identificada como Loan, resumió las demandas al señalar que “lo único que pedimos es poder trabajar y tener buenas condiciones de trabajo, simplemente”.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, reconoció la preocupación de las comunidades educativas y aplazó para finales de octubre los primeros anuncios de medidas. Por su parte, el ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, anunció un plan de urgencia para abordar la falta de reemplazos de profesores.
La situación fiscal limita el margen de maniobra del Ejecutivo, que debe avanzar en la reducción del déficit mientras enfrenta demandas por mayores recursos para los servicios públicos. El ajuste previsto busca sanear las cuentas estatales en un contexto de elevada deuda.
Las movilizaciones mantienen la presión sobre el gobierno en los meses previos a las elecciones presidenciales. El debate sobre el presupuesto de 2027 deberá abordar tanto la reducción del déficit como las demandas educativas que han impulsado las protestas.






