Nuevos ataques contra petroleros en el estrecho de Ormuz agravan la crisis energética y disparan ganancias de grandes petroleras
Fuente: ExtraNoticias.cl / Medios
Cuatro petroleros se incendiaron tras chocar con minas navales en el estrecho de Ormuz, según denunciaron las Fuerzas Armadas iraníes, en medio de una escalada del conflicto en Oriente Medio que también está provocando un fuerte aumento de los precios internacionales del petróleo y el gas.
Los Guardianes de la Revolución informaron inicialmente que tres embarcaciones explotaron mientras intentaban transitar por una ruta marítima que Irán considera no autorizada. Posteriormente, el Ejército comunicó que un cuarto buque resultó dañado y se incendió tras impactar contra minas.
Según las autoridades iraníes, los barcos habían desactivado sus radares y sistemas de navegación, además de ignorar las advertencias. Por su parte, la agencia marítima británica UKMTO reportó una embarcación en llamas frente a las costas de Omán, aunque no confirmó si correspondía a alguno de los petroleros denunciados por Teherán.
La situación mantiene bajo presión el tránsito por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde antes del conflicto circulaba cerca de una quinta parte del consumo mundial de petróleo y gas. Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, Irán restringió severamente el paso marítimo, mientras Estados Unidos impuso un bloqueo a los puertos iraníes.
Las consecuencias también se reflejan en los mercados energéticos. Las dificultades para transportar petróleo y gas desde Oriente Medio, junto con las interrupciones en la producción y exportación de combustibles refinados, han elevado los precios y favorecido a las compañías que mantienen sus operaciones fuera de las zonas afectadas.
En Europa, el gas superó los 100 euros por megavatio-hora por primera vez en cuatro años, debido a las dificultades de tránsito de los cargamentos de gas natural licuado y la disminución de las reservas. El encarecimiento de la energía también está presionando a los hogares y las empresas, con efectos sobre la inflación y el costo de vida.
En paralelo, grandes petroleras registraron millonarias ganancias. La francesa TotalEnergies obtuvo 8.300 millones de dólares entre julio y septiembre, mientras Shell alcanzó los 12.100 millones de dólares, más del doble que en igual trimestre del año anterior. Repsol, en tanto, cuadruplicó sus beneficios netos durante los primeros nueve meses del año, hasta llegar a los 5.000 millones de euros.
El incremento de las utilidades también abrió cuestionamientos políticos y ambientales. En Francia, el Gobierno pidió a TotalEnergies trasladar a los consumidores los beneficios derivados de la liberación de reservas estratégicas de combustible, mientras organizaciones ambientalistas reclamaron mayores impuestos a las ganancias extraordinarias de las petroleras. La evolución de los ataques y las restricciones en Ormuz mantiene la incertidumbre sobre el abastecimiento energético y los precios internacionales.






