Académica sureña obtiene financiamiento para investigar los mecanismos cerebrales asociados al estrés crónico
La académica Alejandra Guzmán, del Departamento de Ciencias Básicas y Morfología de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), se adjudicó un proyecto de investigación en el Concurso Interno de Proyectos Regulares 2026 de la casa de estudios.
El estudio analizará por qué algunos individuos logran adaptarse al estrés social crónico, mientras otros presentan efectos persistentes. La investigación se centrará en mecanismos cerebrales vinculados con la motivación, la recompensa y la respuesta frente a experiencias adversas.
Fuente: ExtraNoticias.cl
La investigadora explicó que “utilizaremos un modelo experimental de estrés social crónico, que permite distinguir animales susceptibles y resistentes frente a una misma exposición al estrés”. El trabajo se concentrará en el Nucleus accumbens, una región cerebral relacionada con estos procesos.
El equipo examinará marcadores dopaminérgicos, neurotróficos e inflamatorios para determinar si las alteraciones asociadas al estrés permanecen después de que termina la exposición. Para ello, combinará información conductual, hormonal y molecular obtenida en distintas etapas.
La iniciativa se enmarca en una línea de investigación sobre estrés, salud mental y mecanismos biológicos de la conducta. Sus resultados permitirán aportar evidencia sobre los procesos vinculados con la vulnerabilidad frente a situaciones adversas.
El proyecto también contempla la participación de estudiantes de pregrado en tareas de laboratorio, organización de datos y análisis de resultados. Guzmán destacó que esta experiencia permite “acercarse al trabajo científico desde la práctica”.
El equipo incluye a Catherine Guzmán, académica y directora del Departamento de Ciencias Básicas y Morfología; Lorenna Muñoz, del Departamento de Ciencias Clínicas y Preclínicas; y Scarlet Gallegos, de la Facultad de Odontología de la Universidad San Sebastián.
Antes de iniciar los experimentos, la investigación deberá contar con la autorización de los comités de Bioética y Bioseguridad. Aunque los resultados de un modelo animal no se traducen directamente en tratamientos para personas, podrían servir de base para futuros estudios sobre los mecanismos biológicos de la respuesta al estrés.








