Aliados árabes instan a Estados Unidos a evitar ataques militares contra Irán
Fuente: ExtraNoticias.cl / Medios
Países aliados de Oriente Medio solicitaron al gobierno del presidente Donald Trump desistir de una ofensiva militar contra Irán, tras la represión ejercida por Teherán contra manifestantes. Altos funcionarios de Egipto, Omán, Arabia Saudí y Qatar expresaron su preocupación por el impacto que una intervención de Estados Unidos tendría en la estabilidad regional y en la economía global. Según un diplomático árabe, estas naciones advirtieron que un conflicto armado sacudiría los mercados en una zona de alta volatilidad.
Pese a las gestiones diplomáticas, la Casa Blanca mantiene una postura de incertidumbre respecto a sus próximos pasos. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, afirmó que todas las opciones estratégicas permanecen bajo evaluación y que el mandatario monitorea la situación de cerca. “La verdad es que sólo el presidente Trump sabe lo que hará y un equipo muy, muy pequeño de asesores está al tanto de lo que piensa al respecto”, declaró la portavoz durante una rueda de prensa este jueves.
En el terreno, las protestas en Irán han sido sofocadas tras una semana de aislamiento comunicacional y una respuesta estatal que, según grupos activistas, ha dejado al menos 2.637 fallecidos. Los mercados petroleros reaccionaron con una baja en los precios ante señales de que el presidente Trump podría estar alejándose de la opción bélica. Sin embargo, analistas recuerdan que el mandatario suele utilizar la ambigüedad como táctica para mantener el elemento de sorpresa en sus decisiones de seguridad.
La retórica presidencial ha mostrado variaciones significativas en las últimas 48 horas, pasando de prometer ayuda directa a los manifestantes a destacar presuntos avances en materia de derechos humanos. El propio Trump celebró en redes sociales la supuesta suspensión de la sentencia de muerte de un comerciante iraní de 26 años. “Estas son buenas noticias. ¡Esperemos que continúe!”, publicó el mandatario, citando reportes que indicaban la cancelación de centenares de ejecuciones programadas por el régimen de Teherán.
Simultáneamente, Washington intensificó la presión económica mediante el anuncio de nuevas sanciones contra funcionarios y entidades financieras iraníes. El Departamento del Tesoro designó al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y a una red de 18 personas y empresas involucradas en el lavado de dinero proveniente de la venta de petróleo. Estas medidas apuntan a desarticular una estructura bancaria clandestina que operaba a través de instituciones ya sancionadas como el Banco Melli.
Los aliados árabes también han dirigido sus gestiones hacia Teherán, instando a las autoridades iraníes a cesar la violencia contra los civiles para evitar represalias externas. El diplomático consultado subrayó que cualquier respuesta de Irán contra objetivos estadounidenses o regionales traería consecuencias graves para la integridad de ese país. En este escenario, la diplomacia regional busca actuar como un muro de contención para prevenir una escalada que afecte el suministro energético mundial.
Por último, los antecedentes de la administración Trump sugieren que las declaraciones públicas no siempre preceden a la inacción. Se recordó que en junio pasado, tras anunciar que tomaría una decisión en dos semanas, el mandatario ordenó ataques con bombarderos B-2 contra instalaciones nucleares en menos de 48 horas. Al ser consultada sobre las peticiones de los aliados para evitar el uso de la fuerza, Karoline Leavitt se limitó a responder: “Todas las opciones siguen sobre la mesa”.







