Colombia enfrenta un déficit fiscal histórico y De la Espriella recurre al FMI mientras prepara recortes por 45 billones de pesos
Fuente: ExtraNoticias.cl
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, advirtió que las finanzas públicas atraviesan su situación más crítica y anunció conversaciones con el Fondo Monetario Internacional para obtener financiamiento. El presupuesto de 2027 proyecta un déficit equivalente al 9,4% del producto interno bruto si no se aplican medidas correctivas.
El mandatario afirmó que “las finanzas públicas ya no aguantan más”, al anunciar el inicio de contactos con el organismo multilateral. La decisión se produce apenas seis meses después de que el país terminara de pagar un préstamo de 5.400 millones de dólares solicitado durante la pandemia.
Según las estimaciones presupuestarias, el gasto público alcanzaría el 24,9% del PIB en 2027, mientras que los ingresos estatales llegarían al 15,5%. La diferencia obligaría al Gobierno a continuar recurriendo al endeudamiento para financiar sus obligaciones.
La presión sobre las cuentas fiscales ya se refleja en las comparaciones internacionales. Un listado de 42 economías publicado por The Economist en octubre situó a Colombia y Brasil entre los países con mayor déficit previsto para 2026, con un 7,3% del PIB. A ello se suman los costos de reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto, estimados en 30 billones de pesos.
El director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, Mauricio Salazar, atribuyó parte del problema a la baja capacidad de recaudar impuestos y a los beneficios tributarios acumulados. Según el experto, estas exenciones representan ingresos que el Estado deja de percibir equivalentes al 9% del PIB anual.
Salazar también indicó que el gasto en nóminas y contratistas aumentó durante el gobierno de Gustavo Petro. El investigador sostuvo que “el presupuesto que se gasta el estado en nómina y contratistas sí subió en el gobierno Petro y subió más de 20 billones de pesos”, aunque precisó que la necesidad de esos incrementos requiere una evaluación más profunda.
La investigadora Paola Jaimes, del Centro de Investigación en Economía y Política, planteó una lectura distinta sobre la responsabilidad del anterior Gobierno. Explicó que la deuda colombiana también creció durante las administraciones de Juan Manuel Santos e Iván Duque, y advirtió que buena parte del gasto actual responde a obligaciones establecidas por ley.
El endeudamiento público alcanzó aproximadamente 370.000 millones de dólares en julio de 2026, equivalentes al 60% del PIB. Para 2027, el presupuesto proyecta que la deuda llegará al 66,2%, mientras el pago de intereses absorbe una proporción creciente de los recursos estatales.
Colombia también enfrenta mayores costos para financiarse. Según el análisis citado, los bonos soberanos a diez años registraban un rendimiento del 12,8%, uno de los más elevados entre las 42 economías examinadas por The Economist. En abril, Standard & Poor's rebajó la calificación crediticia del país debido al déficit, el endeudamiento y una política fiscal que describió como menos predecible.
El encarecimiento de la deuda reduce el margen disponible para financiar obras públicas y programas sociales. Antes de la pandemia, Colombia destinaba cerca del 2,9% del PIB al pago de intereses; en 2024, la proporción subió al 4,3%. Las proyecciones oficiales apuntan a que se mantendrá entre el 4,1% y el 4,2% durante el período comprendido entre 2028 y 2035.
Ante este escenario, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, anunció que presentará al Congreso una ley de rescate fiscal que contempla reducir el gasto en 45 billones de pesos, unos 14.000 millones de dólares. El Gobierno también explora alternativas de financiamiento con el FMI, aunque todavía no existe un acuerdo que determine el monto, el instrumento o las condiciones del eventual apoyo.
La negociación con el organismo internacional podría exigir medidas de ajuste fiscal, lo que anticipa un debate político por la distribución de los recortes. Según el Comité Autónomo de la Regla Fiscal, más del 90% del presupuesto colombiano corresponde a partidas inflexibles, entre ellas pensiones, transferencias territoriales y servicio de la deuda.
El proyecto presupuestario de 2027 ya contempla una reducción del 40% en los subsidios destinados a los sectores más pobres. Además, el Gobierno estima que, incluso si ejecuta sus medidas de ajuste, el déficit cerraría el próximo año en un 7,2% del PIB, lejos de la meta del 4,8% que De la Espriella había prometido durante la campaña.
Por ahora, el Ejecutivo no ha presentado una iniciativa concreta para reducir los impuestos, otra de sus promesas electorales. La definición de las medidas fiscales y de un eventual acuerdo con el FMI marcará la discusión presupuestaria de los próximos meses, con efectos directos sobre la inversión pública, los subsidios y los recursos disponibles para financiar servicios estatales.







