Escuela de Verano de la UV analiza los desafíos en la intervención social y el cuidado de las personas
La séptima edición de la Escuela de Verano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Valparaíso centró sus debates en los retos actuales de la intervención social y el cuidado de las personas. La instancia abordó la importancia de la evidencia en la prevención del delito, los efectos del posthumanismo en las políticas públicas y el uso del mindfulness como herramienta en el trabajo profesional.
Fuente: ExtraNoticias.cl
La Escuela de Verano 2026 de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Valparaíso reunió a especialistas para analizar los desafíos contemporáneos de la intervención social y el cuidado de las personas. La actividad puso el foco en las exigencias que enfrentan quienes trabajan en estos ámbitos, tanto en el diseño de políticas públicas como en la intervención directa con personas y comunidades.
La inauguración estuvo a cargo de la vicedecana Cecilia Concha, quien señaló que la actividad busca responder a escenarios sociales cada vez más complejos, que demandan nuevas miradas y actualización de conocimientos por parte de los equipos profesionales. “Este espacio busca motivar la reflexión, el diálogo y la actualización de saberes mediante enfoques inter y transdisciplinarios, en un mundo donde los hechos sociales se vuelven cada vez más complejos”, indicó.
Uno de los ejes centrales fue la prevención del delito y las dificultades que genera la falta de evidencia en la definición y aplicación de políticas públicas. El sociólogo Diego Piñol expuso que las estrategias implementadas en Chile tienden a ser reactivas y de corto plazo, lo que impacta el trabajo de intervención y la protección de las personas. “La percepción sesgada de la evidencia y la presión por respuestas inmediatas influyen en las decisiones políticas”, afirmó.
Piñol añadió que esta situación incide directamente en quienes trabajan en prevención y atención social, al no contar con acciones sostenidas que reduzcan el temor y mejoren las condiciones de seguridad. “Algunos líderes entienden que es posible trabajar en ambas áreas, combinando patrullajes con estrategias preventivas”, sostuvo.
Otro de los desafíos abordados fue la incorporación de los postulados del posthumanismo en las prácticas de intervención social. La trabajadora social Ketty Cazorla analizó cómo las relaciones con animales, objetos, tecnologías y entornos naturales inciden en los procesos de cuidado y acompañamiento. “Lo humano y lo no humano influyen en lo social”, señaló, al explicar que las herramientas tradicionales no siempre logran dar respuesta a estas realidades.
La especialista planteó que, pese a ciertos avances, las políticas sociales aún no integran plenamente estas dimensiones, lo que obliga a los equipos a enfrentar nuevas problemáticas sin marcos suficientes. “La práctica avanza más rápido que la academia”, indicó, al referirse a desafíos como el abuso en plataformas digitales y el sufrimiento socioambiental.
La Escuela de Verano finalizó con un taller sobre mindfulness y presencia consciente, orientado a los desafíos emocionales y relacionales que enfrentan quienes se dedican a la intervención social y el cuidado de las personas. Los psicólogos Carlos Varas y Viviane Silva expusieron que esta práctica contribuye a la regulación emocional y la empatía, elementos que inciden en la calidad del acompañamiento y en el bienestar de los equipos profesionales.




