Estudio en Biobío detecta aumento de cocaína, caída del cannabis y aparición de ketamina
Un estudio pionero detectó un aumento en el consumo de cocaína, una disminución del cannabis y la aparición de ketamina como sustancia emergente en la región del Biobío. El trabajo se realizó mediante el análisis de aguas residuales y se denomina Biobio Sentinel.
La investigación, publicada en la revista internacional Journal of Hazardous Materials, fue dirigida por la Dra. Andressa Reis, académica de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, y por Cristóbal Galbán-Malagón, investigador del Centro GEMA, Genómica, Ecología y Medio Ambiente de la Universidad Mayor, junto a un equipo interdisciplinario. El estudio es uno de los primeros multianuales de este tipo en la región.
Fuente: ExtraNoticias.cl
Entre septiembre de 2022 y agosto de 2024, se analizaron 3.198 muestras de aguas residuales de 33 plantas de tratamiento en la Región del Biobío. Los científicos estimaron el consumo poblacional de cocaína, cannabis y ketamina mediante la metodología de Epidemiología Basada en Aguas Residuales (WBE).
Los resultados muestran que el consumo de cocaína aumentó en más de un 1.000%, mientras que el cannabis disminuyó más del 90%. La ketamina, que al inicio del monitoreo no era detectable, comenzó a aparecer de forma sostenida en distintas localidades.
Cristóbal Galbán-Malagón señaló que “permite detectar cambios rápidos en el consumo y la aparición de nuevas sustancias, entregando evidencia clave para la toma de decisiones en salud pública”. La Dra. Andressa Reis agregó que el estudio “demuestra que es posible implementar en Chile sistemas de vigilancia modernos, comparables con los que existen en Europa o Australia, cuando se articulan adecuadamente la academia y el sector privado”.
El consumo de cocaína y ketamina mostró asociación entre sí, mientras que el cannabis presentó una tendencia inversa. La mayor parte del consumo se concentró en zonas urbanas y periurbanas, con variaciones estacionales.
El estudio incluyó colaboración entre universidades y una empresa especializada en análisis químico, lo que permitió un monitoreo semanal durante dos años completos. Los investigadores destacaron que este modelo puede escalar a otras regiones del país y complementar los sistemas nacionales de monitoreo existentes.




