José Antonio Kast es elegido Presidente tras derrotar a Jeannette Jara en el balotaje
Con el 99,97 % de las mesas escrutadas, el candidato del Partido Repúblicano (Derecha) José Antonio Kast derrotó en segunda vuelta a la candidata del Partido Comunista (Izquierda, pacto Unidad por Chile) Jeannette Jara, en un contundente balotaje.
Fuente: ExtraNoticias.cl
Kast se convirtió en el nuevo presidente electo de Chile al vencer a Jara por 58,16 % contra 41,84 % de los votos.
Entre los principales lineamientos del Programa de Gobierno del Republicano figuran: la seguridad pública como eje central y prioridad. El primer pilar del plan se enfoca en “Enfrentar la emergencia de seguridad para recuperar el orden y el sentido de autoridad” mediante medidas drásticas destinadas a restablecer el control territorial en todo el país.
El programa detalla un “Plan de Recuperación Territorial” diseñado para la recuperación progresiva de espacios públicos, terrenos privados y barrios ocupados ilegalmente. Paralelamente, se plantea otorgar un “debido respaldo jurídico y político para las fuerzas armadas” chilenas en escenarios donde sean desplegadas, como en estados de excepción constitucional, resguardo de fronteras y protección de infraestructura crítica.
En materia de migración y control fronterizo, Kast propone la “expulsión inmediata” de extranjeros que cometan delitos, sin procedimientos intermedios. Además, su plan migratorio incluye la implementación de una Política Nacional de Cierre Fronterizo a la inmigración ilegal, que considera la construcción de barreras físicas en los pasos críticos no habilitados del país.
Las medidas migratorias también buscan eliminar cualquier priorización o preferencia en servicios públicos para los inmigrantes ilegales, limitar el envío de remesas de dinero al exterior y utilizar todas las herramientas legales y administrativas disponibles para facilitar la salida o expulsión de estas personas del territorio nacional.
En el ámbito económico, el programa plantea un ajuste fiscal significativo, proponiendo una reducción drástica del gasto público por un monto de US$ 6 mil millones durante los primeros 18 meses de gobierno. Este ajuste incluiría la eliminación de ministerios, la supresión de “elefantes blancos” y una mejora general en la eficiencia del Estado.
Finalmente, en salud y educación, el plan enfatiza la “libertad de elección” a través de un sistema de salud mixto con un rol protagónico del sector privado. En educación, se busca “recuperar el derecho de los padres a educar a sus hijos” y erradicar las deficiencias del sistema de admisión escolar actual, complementándose con una reorganización de programas sociales y un impuesto negativo al ingreso para apoyar a trabajadores formales de bajos ingresos.




