Ortega descarta nuevas elecciones y profundiza control político en Nicaragua
Fuente: ExtraNoticias.cl / Medios
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó que el país no volverá a celebrar elecciones en el corto plazo, una declaración que, en la práctica, sepulta la realización de los comicios presidenciales previstos originalmente para 2027 y marca un nuevo endurecimiento del control político ejercido por el oficialismo.
El anuncio fue realizado durante el acto por el aniversario de la Revolución Sandinista, donde Ortega aseguró que en Nicaragua "no volverá a haber elecciones" y rechazó cualquier posibilidad de que partidos opositores regresen al poder. "Jamás, jamás, jamás", enfatizó al referirse a futuros procesos electorales, acusando además a Estados Unidos de intentar influir en la política interna del país.
Las declaraciones consolidan una tendencia iniciada hace años. Ortega, quien regresó a la Presidencia en 2007 tras haber gobernado durante la década de 1980, ha impulsado sucesivas reformas constitucionales, ampliado las atribuciones del Ejecutivo y fortalecido el control del gobernante Frente Sandinista sobre las principales instituciones del Estado.
El calendario electoral ya había sido modificado previamente. En enero de 2025, el Congreso, dominado por el oficialismo, aprobó extender en un año el mandato presidencial, postergando las siguientes elecciones. Con el anuncio del domingo, la posibilidad de una nueva convocatoria quedó prácticamente descartada.
La oposición sostiene que la decisión confirma la eliminación de cualquier mecanismo de alternancia democrática. En las elecciones de 2021, ampliamente cuestionadas por la comunidad internacional, Ortega fue reelegido después de que la mayoría de los aspirantes opositores fueran detenidos o inhabilitados antes de los comicios.
Desde las protestas sociales de 2018, reprimidas por las fuerzas de seguridad y grupos afines al gobierno, el Ejecutivo ha incrementado las restricciones sobre organizaciones civiles, medios de comunicación, partidos políticos y dirigentes opositores, consolidando un modelo de fuerte concentración del poder.
El exaspirante presidencial Juan Sebastián Chamorro, encarcelado antes de las elecciones de 2021 y posteriormente expulsado hacia Estados Unidos junto a otros presos políticos, afirmó que el anuncio confirma el propósito del gobierno de concentrar todo el poder en manos del Frente Sandinista, eliminando cualquier competencia electoral.
Analistas internacionales coinciden en que la medida representa un nuevo paso en esa dirección. Tiziano Breda, especialista para América Latina de ACLED, sostuvo que el gobierno teme que incluso una apertura política limitada pueda favorecer la reorganización de la disidencia y poner en riesgo su permanencia en el poder.
En la misma línea, el abogado Danny Ramírez Ayérdiz, fundador del Centro Interamericano para la Asistencia Legal en Derechos Humanos, señaló que la decisión refleja el carácter autoritario del régimen y advirtió que podría derivar en una mayor persecución contra quienes exijan elecciones libres o un cambio político.
La situación de los derechos humanos continúa siendo motivo de preocupación. Según organizaciones independientes, al menos 46 personas permanecen encarceladas por razones políticas, aunque el gobierno niega la existencia de presos políticos en el país.
En los últimos años, cientos de opositores, activistas, líderes religiosos y excandidatos presidenciales han sido liberados y enviados al exilio, principalmente hacia Estados Unidos y Guatemala, en muchos casos perdiendo además su nacionalidad nicaragüense y sus bienes. Diversos testimonios denuncian que durante su detención fueron sometidos a aislamiento prolongado y malos tratos.
Paralelamente, el Ejecutivo ha intensificado el control sobre la sociedad civil mediante el cierre de más de 5.000 organizaciones, la cancelación masiva de personerías jurídicas y recientes medidas contra el ejercicio de la abogacía, acciones que organismos internacionales consideran parte de un proceso de restricción creciente de las libertades públicas en Nicaragua.








