Pakistán declara “guerra abierta” a Afganistán y bombardea Kabul y Kandahar
Fuente: ExtraNoticias.cl / Medios
El gobierno de Pakistán declaró este viernes la “guerra abierta” contra las autoridades talibanas de Afganistán y lanzó bombardeos sobre Kabul y Kandahar, en una escalada que profundiza meses de enfrentamientos fronterizos entre ambos países.
Las hostilidades se intensificaron luego de que fuerzas afganas atacaran el jueves posiciones pakistaníes en la frontera, en lo que describieron como una represalia por bombardeos previos. La tensión ha ido en aumento desde que el movimiento talibán retomó el poder en 2021, deteriorando la relación histórica entre Islamabad y Kabul.
El ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif, afirmó en la red social X: “Nuestra paciencia ha llegado al límite. A partir de ahora, es la guerra abierta entre nosotros y ustedes”. Horas antes, periodistas reportaron fuertes explosiones y sobrevuelos de aviones en Kabul y Kandahar, bastión del liderazgo talibán en el sur del país.
Desde Islamabad, el ministro del Interior, Mohsin Naqvi, calificó los ataques como una “respuesta adecuada”, mientras que el primer ministro Shehbaz Sharif advirtió que las fuerzas armadas “tienen plena capacidad para aplastar cualquier ambición agresiva”. Pakistán acusa a Kabul de albergar a militantes responsables de atentados en su territorio, una denuncia que el gobierno afgano niega.
El portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, confirmó los bombardeos pero aseguró que no hubo víctimas. Más temprano, había anunciado la reanudación de “operaciones ofensivas a gran escala” en la frontera y afirmó que “decenas de soldados pakistaníes han muerto”, versión que fue desmentida por Islamabad.
Los enfrentamientos recientes se producen tras bombardeos pakistaníes en las provincias afganas de Nangarhar y Paktia, que según la misión de la ONU dejaron al menos 13 civiles muertos. El gobierno talibán elevó esa cifra a 18 fallecidos. Los cruces de disparos fronterizos se han repetido en los últimos días, aunque sin víctimas confirmadas en todos los casos.
La crisis actual ocurre pese a intentos previos de mediación impulsados por Catar, Turquía y recientemente Arabia Saudita, que facilitó la liberación de soldados capturados. Con los pasos fronterizos cerrados en gran parte desde octubre y un historial reciente de atentados reivindicados por grupos extremistas en ambos países, la región enfrenta ahora un escenario de máxima tensión que amenaza con desestabilizar aún más el sur de Asia.





