Rancagua detecta local de apuestas ilegales que volvió a operar tras clausura municipal
Equipos municipales de Rancagua y Carabineros realizaron un patrullaje preventivo por el centro de la ciudad, donde detectaron un local destinado a juegos de apuestas ilegales que mantenía una clausura vigente.
El establecimiento había sido clausurado previamente por el municipio, pero volvió a funcionar luego de que fueran quebrantados los sellos instalados en el recinto.
Fuente: ExtraNoticias.cl
Ante esta situación, Carabineros procedió por la ruptura de los sellos de clausura, hecho que contempla responsabilidad penal. El operativo dejó una persona detenida.
En paralelo, los equipos municipales realizaron las denuncias correspondientes por el funcionamiento del establecimiento pese a la medida vigente.
El recinto fue nuevamente clausurado durante el procedimiento, luego de constatarse su reapertura tras la primera medida adoptada por el municipio.
El municipio señaló que mantendrá la fiscalización sobre recintos que hayan sido clausurados, con el objetivo de impedir que vuelvan a funcionar al margen de la normativa.
Las apuestas y juegos de azar en recintos físicos son ilegales en Chile por regla general, quedando estrictamente restringidos a los establecimientos expresamente autorizados por leyes especiales.
Qué dice la normativa en Chile
La normativa nacional, encabezada por la Ley 19.995, establece que solo los casinos de juego fiscalizados por la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ), la hípica legal, Polla Chilena de Beneficencia y la Lotería de Concepción operan bajo el marco de la legalidad. Cualquier otro local comercial, club o espacio físico que organice apuestas o explote máquinas de azar fuera de estas excepciones incurre en una actividad clandestina y penada por el Estado.
El ordenamiento jurídico chileno califica la operación de estos recintos clandestinos como un delito, estableciendo sanciones penales y multas tanto para los organizadores como para los apostadores. Los dueños y administradores de locales con juegos ilícitos enfrentan penas de reclusión y la clausura inmediata de sus instalaciones por parte de las autoridades. Asimismo, las personas que asisten a jugar a estos lugares físicos ilegales también se exponen a castigos legales, ya que los contratos de juego no autorizados carecen de toda validez jurídica y protección ante la ley.
La fiscalización de estas actividades recae de forma conjunta en los municipios, las policías y el Ministerio Público. Las municipalidades tienen prohibido otorgar patentes comerciales a locales que pretendan operar máquinas de azar o apuestas camufladas como "juegos de destreza". Al detectarse un recinto clandestino, Carabineros de Chile o la propia SCJ tramitan la denuncia penal correspondiente para incautar el dinero, retirar los equipos y procesar judicialmente a los responsables bajo el Código Penal.






