Uruguay proyecta capacitar a 8.000 personas privadas de libertad con nuevo programa entre 2026 y 2030
Fuente: ExtraNoticias.cl / Medios
En Uruguay, el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop), el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) y la Dirección General de Educación Técnico Profesional (DGETP-UTU) presentaron un programa de formación para personas privadas de libertad que alcanzará a unas 8.000 personas entre 2026 y 2030.
La directora del INR, Ana Juanche, informó que el 70% de los beneficiarios serán hombres y el 30% mujeres. Agregó que las actividades incluirán formación en oficios y competencias transversales, con clases impartidas de forma descentralizada en unidades de rehabilitación de todo Uruguay.
Juanche indicó que esta iniciativa da continuidad a un proceso de trabajo desarrollado durante más de una década. Además, recordó que el convenio anterior, finalizado en el primer semestre, permitió capacitar a 2.540 personas.
La directora del INR sostuvo que “sostener los procesos formativos es fundamental para asegurar la estabilidad laboral, lo que influye de modo directo en la reducción de las tasas de reincidencia”.
El director de Inefop en representación de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Gabriel Chouhy, explicó que la oferta contempla formación técnica, acreditación de saberes a cargo de la UTU, capacitación para la práctica productiva mediante el Consejo de Capacitación Profesional y desarrollo de habilidades digitales.
Chouhy señaló que “no alcanza con administrar el encierro, hay que construir una salida”. Añadió que el plan prioriza a mujeres, personas trans y otras con menor acceso a la formación, para que cada certificación constituya una herramienta al momento del egreso.
La directora general de la UTU, Virginia Verderese, afirmó que “la certificación permitirá que la referida población continúe los estudios al recuperar la libertad”, al referirse al alcance del convenio presentado entre las instituciones.
Durante la actividad también se entregaron más de 500 certificados a personas que finalizaron cursos en construcción, gastronomía, informática y actividades rurales. El programa aumentará su cobertura en un 10% anual y las capacitaciones se ajustarán a la demanda laboral de cada región.







